Un
pseudo sindicato, en realidad una asociación de malhechores con una
larga trayectoria delictiva -ya intentó chantajear a la Casa Real
poniendo una denuncia contra la infanta Cristina de Borbón- intenta
poner en jaque al Gobierno de la nación con una malintencionada
denuncia contra la esposa del presidente del Gobierno, legítimamente
elegido por el pueblo.
Lo
peor del caso es que un juez haya admitido esa indignidad,
demostrando una vez más el lawfare judicial que sufre el país. Un
juez que se basa, en contra de una sentencia del Tribunal Supremo,
en unos recortes de prensa de unos periodistas del “sindicato del
crimen” sin ninguna prueba. Lo que indica que esa casta judicial,
el llamado Partido Judicial no cesa en sus intentos de derrocar al
Gobierno progresista para poner a lo”suyos”, a la asociación de
malhechores que presidió un tal M. Rajoy.
Mientras,
el innane Feijóo, el compinche del narcotraficante Marcial Dorado,
ya está tratando de sacar partido de esta indignidad.
Ya
me pareció indignante e inadmisible que la presidenta de las Cortes,
Armengol, no mandara a un ujier a expulsar del recinto a la
presidenta soez que insultó grave y públicamente a la madre del
Presidente. Todo el Parlamento lo oyó y también los
telespectadores. Peor
aún, que el líder de la oposición, el Sr Feijóo, celebrara la
ocurrencia en la que la arrabalera presidenta cambiaba “puta” por
“fruta” y él ofreciera “fruta” a sus compinches del PP,
colaborando así a la ofensa a la madre de Pedro Sánchez. Tampoco es
tan extraño en un sujeto que vivió unas amistades tan peligrosas
con compañeros de viajes carcelarios.
¿Alguien
piensa que este político sumiso a Ayuso, a Aznar, a los psicópatas
del micrófono o la prensa del “sindicato del crimen”pudiera
gobernar una democracia más o menos consolidada?
¿Y
que pensar de sus andanzas por la UE? ? ¿Aguantará los cuchicheos
de los socios comunitarios diciendo “ese es el amigo del de la
farlopa”?
LAWFARE
El
problema no es tanto de ese pseudo sindicato, en realidad una
asociación de malhechores, sino del lawfare, de unos jueces capaces
de aceptar y utilizar cualquier carroña para que vuelvan a gobernar
los "suyos", los de siempre, por la gracia de Dios.
Con
esta judicatura el país no conseguirá ser una democracia
consolidada. Ya les tiran continuamente de las orejas los jueces de la
UE o de Suiza.
Creo
que habría que cambiar el ridículo sistema de oposiciones, según
el cual los candidatos se pasan años recitando el temario por los
pasillos de sus casas y van a “cantarlos” una vez al mes ante
jueces jubilados, unos chorizos que les cobran en negro y dizque
recomiendan a los más fachas para mantener el lawfare. El sistema
favorece el nombramiento de los candidatos pertenecientes a las
clases más altas, generalmente más conservadoras, que pueden
permitirse mantener a los hijos hasta que sacan la plaza.
En Francia el sistema es
también de oposiciones, pero hay diversas instituciones y escuelas
públicas que preparan a los candidatos para realizar esa prueba. La
escuela francesa por excelencia es la ENM (Escuela Nacional de
Magistratura, que forma a jueces y fiscales.
La
ENM recluta a su alumnado principalmente a través de los clásicos
concursos-oposición
para candidatos recién egresados, cuya preparación requiere, entre
otras cosas, cierta capacidad económica. En relación con esta
cuestión y con el objetivo de reforzar la diversidad socioeconómica
del colectivo de magistrados y garantizar, así, la esencial igualdad
de oportunidades, han sido creadas las llamadas clases preparatorias
) que, además de los criterios estrictamente académicos, toman en
cuenta parámetros económicos sociales para determinar la admisión.
¿MERECE
LA PENA?
Mi
opinión es que el Presidente debería resistir, tal como expuso en
su libro; pero resistir contratacando: Un táctica que deberíamos
seguir todos los demócratas del país.
Según
esa táctica, Begoña, la esposa del Presidente debería, en mi
opinión, abrir una serie de denuncias judiciales a todos los que han
intervenido, de una forma u otra, en el complot.
Denunciar
a los magistrados del Tribunal Supremo que dictaron una sentencia que
absolvía al facineroso de Manos Limpias, y que no se sostendría
ante ningún otro tribunal, otorgándole patente de corso para
proseguir con sus fechorías.
Denunciar
asimismo al facineroso por haberle puesto una denuncia sin pruebas,
basada en unos recortes de periódicos de unos diarios
sensacionalistas.
Denunciar
al juez que acepto abrir diligencias en contra de los establecido por
el Tribunal Supremo y basadas en esos recortes de ese tipo de prensa.
Asimismo,
denunciaría por injurias a quien publicó una noticia contra Begoña
Sánchez, la esposa de Pedro Sánchez, confundiéndola con otra
persona.
Asimismo
denunciaría a la diputada del PP Ester Muñoz por lanzar sus
calumnias, para luego decir que lo había oído en la prensa.
Denuncia
al colega del narcotraficante Dorado, es decir a Núñez Feijóo, por
las mismas calumnias expresadas públicamente.
La
madre del Presidente debería denunciar por grave insulto a Díaz
Ayuso por haberla llamado puta en un escenario público.
¿Qué
el corporativismo judicial haría que se salvaran entre ellos? Pues
vale, pero también está el Constitucional y los tribunales europeos
¿Qué
todo esto comporta gastos? pues se hace un crowfunding y ¡santas
pascuas! ¿o no?