Jamal Khashoggi: Turkey claims to have videos of Saudi journalist’s torture

The Turkish authorities are reported to have obtained audio and video recordings which prove that he was interrogated, tortured, killed and dismembered there during a visit to the Saudi consulate in Istanbul.
Details of the tapes have been shared with US intelligence agencies but kept from the public for fear of revealing the secrets of Turkish surveillance, according to The Washington Post.
Estamos ante uno de los crímenes de Estado más espeluznantes que puedan recordarse en los últimos tiempos: El columnista del New York Times, Jamal Khashoggi acudió con cita previa al consulado general de Estambul para un trámite administrativo, y en poco más de siete minutos fue torturado -le cortaron los dedos-, asesinado y descuartizado. Sus restos fueron o bien llevados al domicicilio del cónsul general en una furgoneta de cristales tintados, o bien eliminados a través del alcantarillado. Mientras, su prometida esperaba su regreso a la puerta del consulado .
La operación fue llevada a cabo por un "comando" de quince miembros llevados exprofeso desde Arabia en dos aviones, propiedad de una compañía ligada al ministerio del Interior saudí y al príncipe reinante Mohammedd bin Salman. Una vez perpretado el asesinato, los autores "volaron" hacia Riad.
El comando estaba formado por miembros de la Casa Real saudí, de los servicios secretos y por un experto forense que portaba una sierra para diseccionar huesos.
Ninguna personalidad del mundo político, excepto Donald Trump, duda de que los hechos sucedieron así. Las autoridades turcas dicen tener pruebas video-sonoras del asesinato e, incluso, en una visita al consulado saudí encontraron muestras del ADN del periodista.
Ante lo incontrovertible de los hechos, el repelente Trump, en su más puro estilo desinformador, sugirió en conversación directa con el sátrapa que éste dijera que había sido obra de unos elementos incontrolados. Pero no ha colado: senadores , incluso de su partido, han comenzado a cuestionar las relaciones de su país con esta especie de "déspota oriental" y su reino feudal.
En una cínica declaración, advierte Trump que quizá se esté tratando de un bulo como el que aconteció con el recién nombrado juez del Supremo americano, Kavanaugh, ese violador de mujeres.
No se da cuenta, ese majadero, que con esa comparación está echando más mierda sobre el controvertido juez.
Resulta curiosa la afinidad entre el presidente americano y otras gentes de nuestro país con respecto a esa cruel dictadura medieval. Hablo del alcalde Cádiz, José María González "Kichi", aúpado a esa alcaldía por el PSOE, IU y EQUO. Kichi se mostró a favor de la construcción de barcos de guerra para ese régimen siniestro que está masacrando a los niños del Yemen porque, según dijo, daban trabajo a los gaditanos.
Podía haber recordado Kiche, la boba sentencia del almirante Méndez Núñez, tras la lamentable aventura frente a El Callao: "Más vale honra sin barcos que barcos sin honra", pero, no.

Más lamentables aún resultan la declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, sobre las bombas "inteligentes" para los saudíes.
Piensa esa señora, que ha ocupado altísimos cargos en la democracia, que los ciudadanos somos tontos, y que nos vamos a creer que esas bombas "inteligentes" solo se van a utilizar para matar a los "malos".

Y por último, que decir del "enterao".

Comparen su sonrisa con la del carnicero de su izquierda.
¿Va a decir este Jefe del Estado algo sobre ese sátrapa asesino? Poco probable.
Como ha sido tradicional en este país, todos los poderosos solo saben arremeter contra sus propios ciudadanos.
Sr. Borbón, lo de este amiguete es repugnante y sanguinaria violencia, no la que usted insinuaba en su odioso discurso del 3-O.
JGM